Sexting
El sexting consiste en intercambiar mensajes íntimos a través de aplicaciones de mensajería móvil. El objetivo es excitarse sexualmente el uno al otro. Algunos servicios de mensajería multimedia hacen posible, y muy sencillo, el intercambio de imágenes eróticas. Así, el sexting puede darle un empujón extra al deseo sexual. La propia palabra sexting procede del ámbito angloamericano y es un acrónimo que combina la palabra sex con la palabra texting, es decir, enviar mensajes de texto. En general, en España se usa el término sexting para referirse al envío de imágenes eróticas a través del smartphone.
La generación joven, entregada a la fiebre del sexting
Sobre todo los jóvenes de entre 12 y 18 años se dejan influir por los medios de todo tipo. Los jóvenes de hoy tienen una actitud muy precoz hacia temas como el sexo y la pornografía. Internet lo hace posible. Las películas y las imágenes de contenido pornográfico son de libre acceso para los adolescentes. En ocasiones, estos vídeos o imágenes se reenvían de un amigo a otro. La difusión alcanza una magnitud incontrolable y ya no se puede detener. El sexo no es un tema tabú, ya que lo practica todo el mundo. Los famosos de la televisión dan ejemplo. Resulta especialmente dramático cuando los jóvenes toman como modelo a una estrella del erotismo y surge el deseo de ser algún día igual de famosos y conocidos, aunque eso signifique mostrarse de forma tan desinhibida. Los umbrales de pudor son cada vez más bajos y, para muchos, es lo más normal del mundo. Quieren demostrarse algo a sí mismos y a sus amigos, y captan con la cámara su transformación de niña inocente en pequeña estrella erótica. Pero siempre puede ir a peor, porque las chicas y los chicos quieren demostrar algo a sus amigos y les reenvían las imágenes o los vídeos que han grabado. Aquí empieza el círculo vicioso, porque las fotos se propagan como la pólvora y resulta casi imposible frenar su difusión.